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Mitos y Hechos Préstamos Fraudulentos Recomendaciones Adicionales

Recomendaciones Adicionales en el Proceso Hipotecario

Partiendo del hecho de que comprar una casa es una transacción donde se mueven miles de dólares, debes tener mucho cuidado en cada paso del proceso. Aquí te damos algunos consejos básicos que resultan muy útiles para el proceso hipotecario.

Escoge cuidadosamente el programa hipotecario: Los préstamos para vivienda ya no son aquellas obligaciones que se adquirían para toda la vida. Ahora bien, eso no quiere decir que vas a dejar que algún agente te involucre en un plan hipotecario a corto plazo que, aún así, no sea conveniente para ti. Investiga bien cuales son tus opciones, luego pon todas las cartas sobre la mesa y haz las comparaciones necesarias, asegurándote de identificar los escenarios en donde se presentan los peores casos. Asegúrate de observar bien las tasas de interés iniciales, las tasas de interés y los pagos futuros (si van a ser diferentes en el futuro) y la posibilidad de las multas por pagos adelantados (pre-pagos).

No confundas los términos “pre-aprobación” y “pre-calificación” en lo que se refiere al compromiso de un préstamo: Estos son términos discutibles en los bienes raíces porque no todos los prestamistas usan la misma definición para cada expresión. Cuando te hacen una “pre-calificación”, el prestamista(s) hace un estimado de cuánto puede prestarte con base en la información que tu le proveíste. Cuando te hacen una “pre-aprobación”, el prestamista(s) ya ha verificado toda la información que le diste y está ofreciendo una cantidad dada para tu préstamo a las tasas de interés actuales. Ya sea que tengas una “pre-calificación” o “pre-aprobación”, la autorización final y el visto bueno para el cierre – que es el compromiso de hacer un préstamo – están sujetos a una evaluación que le resulte satisfactoria al prestamista en tanto que el título sea bueno, la revisión del estado actual de tu crédito y otras verificaciones. Cuando te reúnas con los prestamistas, pregunta siempre cómo definen cada término y qué pasos adicionales se requerirán para obtener un préstamo.

Evita acumular muchos créditos: Tener demasiado crédito es casi tan malo como no tener crédito, o incluso como tener un mal crédito. Incluso si pagas tus facturas a tiempo, los prestamistas tienden a concentrarse mucho en cuánto crédito tienes disponible, así como en qué tan oportuno eres para hacer los pagos. Por lo tanto, estar hasta el cuello con préstamos diversos (del automóvil, tarjetas de crédito, etc.) seguramente será un detalle que disminuirá tu posibilidad para una hipoteca. Trata de posponer cualquier adquisición grande hasta que ya hayas comprado tu casa.

Nunca mientas en tu solicitud de préstamo: Exagerar tus ingresos en una solicitud hipotecaria o anotar cualquier otra información falsa puede constituir un delito federal. Los prestamistas muy raras veces entablan acciones legales contra los mentirosos, pero si más tarde descubren la información falsa puede determinar el vencimiento de tu préstamo y exigir el pago inmediato. Tampoco firmes nunca, ni escribas tu nombre, en una solicitud de préstamo que no esté totalmente llena. Se sabe que algunos agentes de préstamos “estiran” la verdad para hacer que un cliente reciba la aprobación pero es el prestatario quien finalmente termina pagando el precio, frecuentemente, en forma de pagos hipotecarios mensuales que ya no alcanza a cubrir.

Si no puedes hacer tus pagos, no te escondas: Lo peor que puedes hacer es ignorar las llamadas telefónicas y las cartas de tu prestamista cuando te está buscando por el asunto de algún pago. Los prestamistas tienen muchas opciones a su disposición para evitar que los prestatarios pierdan sus casas en la ejecución de la hipoteca. Pero no pueden hacer nada a menos que puedan hablar contigo acerca de cuáles son las dificultades presentes. Los prestamistas pueden ser un enemigo únicamente cuando tú no les dejas ninguna otra opción.

Incluye siempre una inspección de la propiedad: El hecho de no asegurarte que tu compra dependa de obtener una inspección satisfactoria de tu vivienda, podría ser un error costoso. Los inspectores de vivienda independientes examinan las casas minuciosamente. Son capaces de decir si el techo y/o el sótano tienen filtraciones, si los sistemas mecánicos se encuentran en buen estado y cuánto tiempo pueden durar los accesorios y aparatos; ellos no pueden hacer un informe sobre las cosas que no se pueden ver, pero al menos sus ojos con experiencia y capacitación son mejores que los tuyos. Este gasto de unos $300 a $400 te puede ahorrar miles de dólares en el futuro.

Selecciona cuidadosamente un agente para que venda tu casa: Esta opción se aplica cuando decides vender tu casa para obtener fondos para un préstamo para una nueva vivienda. Enfócate en los agentes que se especializan en tu vecindario y que son quienes manejan mayores volúmenes de venta. Pregúntales a los candidatos cómo planean promocionar tu casa, qué puedes para hacer que le resulte más atractiva a los posibles compradores y cuánto debes pedir por tu casa. Si no te gusta ninguna de las respuestas, consulta otras opciones.